¿De qué están hechas las latas para alimentos?

En nuestro día a día, es prácticamente imposible no interactuar con algún tipo de comida enlatada. Si abres tu despensa en este momento, seguro vas a encontrar una gran variedad de productos: desde los clásicos frijoles, chiles jalapeños o elotes para las comidas familiares, hasta los sobres o latas de alimento húmedo favoritos de nuestras mascotas. Está más que comprobado que el enlatado es uno de los mejores métodos de conservación, ya que permite que los alimentos duren mucho más tiempo en anaquel manteniendo una excelente textura, frescura y gran sabor.
Pero el verdadero valor de estos envases va mucho más allá de su practicidad inmediata en la cocina. Lo más valioso ocurre cuando terminas de consumir su contenido: en lugar de convertirse en basura eterna, estas latas pueden recolectarse, limpiarse y desecharse de forma correcta para su posterior reciclaje. Al estar fabricadas casi en su totalidad con metales altamente reutilizables, la gran mayoría de las latas de conserva tienen una segunda vida asegurada si las separamos adecuadamente.
Si te interesa saber cómo se fabrican estos protectores de nuestra comida y de qué están hechas las latas para alimentos, en este artículo te explicamos a fondo sus materiales, procesos e impacto ambiental.
Table of contents
- ¿Qué materiales se utilizan en las latas de alimentos?
- Proceso de fabricación de latas de alimentos
- Sostenibilidad y reciclaje en las latas de conserva
- Beneficios de las latas de alimentos
- Las formas más comunes de las latas de pescados y mariscos
- Productos relacionados
- Innovación en materiales y envasado
¿Qué materiales se utilizan en las latas de alimentos?
Para que un envase resista el paso del tiempo y proteja la comida de factores externos, la industria de las conservas confía principalmente en dos metales y en tecnologías de recubrimiento avanzado.
Hojalata: el material tradicional en la industria conservera
La hojalata ha sido el pilar de la industria de los alimentos enlatados por más de un siglo. Básicamente, consiste en una lámina de acero de bajo carbono que está recubierta por ambas caras con una capa milimétrica de estaño puro.
Ventajas de la hojalata
- Gran resistencia mecánica: Soporta los impactos durante el transporte, la estiba y el manejo en los supermercados sin romperse.
- Barrera absoluta: Impide por completo el paso de la luz, el oxígeno y la humedad, evitando la proliferación de microorganismos.
- Propiedades magnéticas: Al ser principalmente acero, es sumamente fácil de separar en las plantas de reciclaje mediante el uso de potentes electroimanes.
Aluminio: ligereza y eficiencia en el envasado
El aluminio ha ganado un terreno gigantesco gracias a su versatilidad. Aunque es el rey indiscutible en las latas de refresco y cerveza, cada vez se utiliza más en alimentos como el atún, ensaladas listas para comer y postres.
Ventajas del aluminio
- Extrema ligereza: Pesa mucho menos que el acero, lo que disminuye los costos de transporte y reduce la huella de carbono asociada al traslado de mercancías.
- Resistencia a la corrosión: Genera de forma natural una capa de óxido que lo protege de la intemperie y la humedad.
- Maleabilidad y enfriamiento rápido: Es un metal fácil de moldear en diseños ergonómicos y tiene una excelente conductividad térmica, enfriándose en minutos dentro del refrigerador.
Revestimientos interiores: clave para la seguridad alimentaria
Un secreto industrial que pocos conocen es que los alimentos casi nunca tocan directamente el metal de la lata. Este elemento es el verdadero héroe anónimo de la conservación.
¿Son seguros los recubrimientos interiores y por qué?
La respuesta es un rotundo sí. Son completamente seguros porque están desarrollados bajo las normativas sanitarias más estrictas a nivel internacional (como la FDA) y local (como la COFEPRIS en México). Su único propósito es proteger la salud del consumidor. Al garantizar una estabilidad química perfecta, evitan cualquier tipo de migración de partículas metálicas hacia los alimentos, asegurando que la comida sea 100% apta para el consumo humano incluso después de años de almacenamiento.
¿Por qué son necesarios?
Los alimentos contienen ácidos naturales (como el ácido cítrico de los tomates o los vinagres de las salmueras) que podrían reaccionar químicamente con el acero o el aluminio. El recubrimiento interior actúa como una barrera inerte que evita que el metal se corroa y que la comida adquiera un sabor metálico o se altere su composición.
Tipos de recubrimientos
Históricamente se utilizaron resinas epóxicas. En la actualidad, la industria ha evolucionado hacia barnices organosoles, poliésteres y resinas acrílicas, desarrollados especialmente para soportar la acidez y los procesos térmicos sin alterar las propiedades del contenido.
Proceso de fabricación de latas de alimentos
Diseño estructural: construcción de 3 piezas frente a 2 piezas
Dependiendo del tipo de alimento y del proceso de conservación que requiera, las latas se dividen en dos grandes familias de diseño:
Latas de acero de 3 piezas: costuras soldadas para altas temperaturas
Estas latas están compuestas por: un cuerpo cilíndrico (hecho a partir de una lámina enrollada), una tapa inferior y una tapa superior. La unión lateral del cuerpo se suelda electrónicamente. Son ideales para alimentos que requieren un proceso térmico de esterilización muy intenso (autoclave o retorta), como los vegetales, sopas y guisados.
Latas de aluminio de 2 piezas: cuerpos sin costuras para la carbonatación
En este diseño, el cuerpo y el fondo forman una sola pieza continua que se moldea mediante el estirado de un disco de metal (proceso de embutido). La segunda pieza es simplemente la tapa superior que se coloca tras el llenado. Al no tener costuras, eliminan cualquier riesgo de fuga lateral, siendo perfectas para bebidas carbonatadas o alimentos enlatados al vacío.
Cómo se elabora una lata de aluminio
El proceso es una maravilla de la ingeniería moderna y consta de los siguientes pasos rápidos:
- Embutido inicial: Una bobina de aluminio se corta en discos y se prensa para crear una forma de “copa” o vaso corto.
- Estirado y planchado: La copa se empuja a través de anillos que adelgazan las paredes y estiran el cuerpo hasta la altura final de la lata.
- Lavado: Se eliminan los lubricantes utilizados durante el moldeado.
- Aplicación de recubrimiento y decoración: Se rocía el barniz protector en el interior y se imprime el diseño de la marca en el exterior mediante técnicas de alta velocidad.
- Formación del cuello: Se reduce ligeramente el diámetro superior para que encaje perfectamente la tapa tras el llenado del alimento.

Sostenibilidad y reciclaje en las latas de conserva
¿Las latas de conserva se pueden reciclar completamente?
Sí, al 100%. Tanto el aluminio como el acero son considerados “materiales permanentes”. Esto significa que pueden fundirse y reutilizarse una y otra vez de manera infinita sin perder jamás sus propiedades mecánicas, su pureza ni su calidad. Reciclar una lata consume hasta un 95% menos de energía que producir una desde cero a partir de la extracción de materia prima virgen (como la bauxita).
Alternativas biodegradables a las latas metálicas tradicionales
Aunque el metal sigue siendo insustituible por su nivel de protección hermética, la industria está implementando innovaciones ecológicas complementarias. Esto incluye barnices interiores formulados a base de plantas (bioplásticos) y etiquetas de papel reciclado con tintas solubles en agua, asegurando que todo el empaque sea lo más amigable posible con el entorno.
Beneficios de las latas de alimentos
Optar por alimentos envasados en latas ofrece ventajas contundentes para el consumidor actual:
Larga vida útil
Permiten almacenar comida de forma segura durante meses o incluso años (generalmente entre 2 y 5 años) sin necesidad de refrigeración, convirtiéndose en el mejor aliado contra el desperdicio de comida.
Protección total y alta resistencia
Su opacidad protege las vitaminas y nutrientes fotosensibles de la luz solar directa. Además, su dureza evita rupturas accidentales en la despensa o la mochila.
Mantenimiento nutricional
Los vegetales y pescados se procesan y enlatan pocas horas después de su recolección o captura. Esto permite “congelar” de forma térmica sus nutrientes esenciales, vitaminas y minerales en su punto óptimo de frescura.
Versatilidad de uso
Son sumamente prácticas, fáciles de almacenar, transportar y están listas para abrirse y consumirse en cualquier momento o lugar.
Las formas más comunes de las latas de pescados y mariscos
El diseño geométrico de la lata se selecciona meticulosamente para adaptarse perfectamente a la estructura física del alimento, optimizando el espacio y asegurando que las piezas lleguen intactas:
- Redondas: Es el formato estándar y más popular del mercado, utilizado de forma masiva para la comercialización de productos cotidianos como el atún claro en agua o aceite.
- Rectangulares: Una forma alargada y baja, ideal para albergar piezas enteras y ordenadas. Es el envase tradicional para los filetes de anchoa del Cantábrico sumergidos en aceite de oliva virgen extra orgánico.
- Ovaladas: Diseñadas especialmente para porciones estilizadas y delicadas de pescados planos o mariscos que no deben doblarse ni romperse, muy comunes en las presentaciones premium de la gama de Bonito del Norte de marcas tradicionales como Palacio de Oriente.
Productos relacionados
Innovación en materiales y envasado
La evolución tecnológica de los empaques avanza rápidamente hacia la seguridad y la reducción del impacto ambiental.
Envases sin bisfenol A para conservas
Una de las mayores transiciones de la última década es la eliminación del Bisfenol A en los recubrimientos protectores. La industria alimentaria actual utiliza tecnologías denominadas BPA-NI (BPA Non-Intent), formulando resinas de nueva generación que garantizan que no exista ninguna transferencia de partículas químicas hacia el alimento.
Economía circular: latas reciclables y sostenibilidad en la industria alimentaria
Las empresas operan bajo el modelo de la economía circular, enfocándose en el “aligeramiento” (reducir el grosor de las paredes metálicas para usar menos material por unidad) y asegurando que los canales industriales puedan reincorporar el desecho metálico de las latas directamente en las fundiciones locales para crear nuevos ciclos de consumo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Están fabricadas principalmente de dos metales distintos según su uso: hojalata (que es acero recubierto con una capa fina de estaño) o aluminio de grado alimenticio.
Pueden contener cualquiera de los dos, pero por lo general no vienen mezclados en el mismo cuerpo del envase. Las comidas pesadas o ácidas (frijoles, sopas, salsas de tomate) suelen usar latas de acero/hojalata. Por su parte, los pescados, mariscos, jugos y refrescos prefieren envases de aluminio.
La hojalata está hecha a base de acero, por lo que es más pesada, magnética y soporta presiones extremas de calor durante la esterilización. El aluminio es significativamente más ligero, no se oxida en ambientes húmedos, no es magnético y resulta más fácil de moldear en frío.
Sirven para aislar por completo el alimento del metal del envase. Sin este barniz o recubrimiento protector, los ácidos de la comida corroerían el metal interno, arruinando el sabor del producto y comprometiendo la sanidad del empaque.
Si una lata de aluminio se tira a la naturaleza o termina en un basurero a cielo abierto, puede tardar hasta 500 años en descomponerse. Sin embargo, si entra en la cadena de reciclaje, su contaminación es mínima y ecoamigable, ya que es el material más eficiente para reciclar en todo el mundo y genera un ahorro energético del 95% en comparación con la producción de aluminio primario.



























